(De)constructing nature: Aarón González

By MoKa Hammeken

Arq. Aaron GonzalezCulture continues to grow in Puerto Peñasco. Bit by bit, the city is making strides and becoming known as a cultural spot in Sonora. It all began by inviting artists to come here, and they soon began ‘inviting themselves’ and now the word is out, recommending others to come to this port.

On the sweltering evening of August 28th, which was struck with a burst of unannounced late afternoon wind, architect and photographer Aarón González of Hermosillo presented his photographic series “Naturaleza (de) Construida” (Nature (de)Constructed) in a most organic and concrete sense. The outdoor patio of Puerto Viejo Café in the Old Port served as the perfect venue for Aaron’s display, about which he commented “What unites each photo is the geometry, form, color, and texture.”

Friends, guests, and curious passers-by showed up at the relaxed yet intriguing event. Invited guests from the local Architectural Association, Pedro Lasso (President) and Plinio Rivero (Vice-President), joined Nina Mier and Socorro González from Cine Club Primera Toma A.C. (First Take Film Club) and Puerto Viejo Tostadores, to welcome Aarón and recognize his work. The presentation of Aaron’s work in Puerto Peñasco was made possible through Cine Club Primera Toma, A.C. and Puerto Viejo Tostadores, in coordination with the Office of Civic and Cultural Affairs as well as the Sonoran Institute of Culture and MUSAS (Sonoran Art Museum in Hermosillo).

Aarón González, en Peñasco deconstruyendo la naturaleza de lo construido

Por MoKa Hammeken

La cultura crece en Puerto Peñasco. Poco a poco se va abriendo paso y empieza a ser reconocido como punto de encuentro cultural en Sonora. Todo empezó invitando a los artistas a venir, luego, se invitaban ellos solos y ahora, la voz se está corriendo y desde fuera les recomiendan venir a este puerto.

En la noche del 28 de agosto, aprovechando la tarde/noche de viento fresco que llegó sin aviso, Aarón Gonzalez expuso de manera muy orgánica y concreta su serie fotográfica “Naturaleza (de) Construida” en la terraza de la cafetería Puerto Viejo.

Amigos, invitados y curiosos aparecieron en la inauguración. Los invitados de honor los arquitectos Pedro Lasso y Plinio Rivero dijeron unas palabras y junto con Nina Mier, Socorro González de Cine Club Primera Toma A. C. Y Puerto Viejo Tostadores, en coordinación con la Dirección de Acción Cívica y Cultura , el ISC y el MUSAS dieron por iniciado el evento. Aarón explicó brevemente su proyecto y después de los aplausos, invitó a todos a pasar. De ahí en adelante todos querían conversar con Aarón. Y ¡cómo no! Si al conocerlo supe que es una persona sencilla, de carácter amable, inteligente y con una refrescante sonrisa. Hablar sobre su trabajo artístico le apasiona, le convence y motiva; y conforme conversa, ves como el proyecto sigue creciendo en su mente; como me dijo después cuando lo entrevisté: “éste es sólo un primer paso”.

Las personas iban y venían, y yo no querría interrumpir las pláticas pero tuve que hacerlo, si no, me daba la impresión de que jamás estaría disponible, aparte de que ya casi llegaba su novia que venía manejando desde Hermosillo para disfrutar de este logro con él. Así que el tiempo se agotaba y me acerqué a él muy apenada, con la excusa (muy válida, por cierto) de una entrevista para Rocky Point 360.

Ni siquiera se molestó y accedió muy contento charlar conmigo unos minutos, tal vez más. Entramos a la cafetería, tomamos asiento, prendí la grabadora y así comenzó nuestra plática.

AG: – Yo soy Aarón González Martinez- dice muy formal a la grabadora- estudie en el Tec de Monterrey la carrera de Arquitectura en el periodo 2002- 2007. Ya llevo 7 años trabajado en diferentes despachos y también independiente, como freelance, como ahora; por eso pude venir- y sonríe en lo que acomoda de nuevo la silla.

¿Por qué la fotografía? – pregunté

AG: – Me dedico a la fotografía como un ejercicio visual, como algo que tengo que hacer- reflexivo le da un sorbo a su café- Por qué no, no es un hobby de que salgo a las calles y fotografío lo que me gusta; es en realidad una obsesión, una necesidad que tengo que se lleva perfectamente con mi carrera. La foto me hace pensar, me ayuda a imaginar, es un pretexto para construir espacios; si tiene sentido la tomo, ¿me dice algo? La tomo. Tiene un significado más allá de lo meramente estético; tiene una lógica y esa lógica es la que busco en mis imágenes.

Me gusta también porque se nota ahí en las imágenes la veta pública, social, de naturaleza. Me interesa ver un ejercicio compositivo de estructuras, de formas, de encontrar un orden, de buscar la lógica estructural, de sobre qué es lo que pasa en esos ambientes.
En estos encuentros lo que más me atrae es que lo que registro no es “arquitectura”- y si, hace el énfasis de las comillas con las manos- eso es lo que más me gusta. Y hablo de arquitectura entendida como un arte construido para gustar y como es obvio, estos espacios no tienen el título de arquitectura. Son construcciones que no están precisamente construidas por un arquitecto, si no por albañiles, y me interesa mucho ver como en la sabiduría del constructor hay una vigencia y una funcionalidad constante.

Y ¿Cómo es que llegaste a este espacio aquí en Peñasco?

AG: – Me invitaron, o bueno, más bien me dirigieron y aquí me recibieron estupendamente, porque fui al Instituto Sonorense de Cultura, para ver dónde podía yo exponer (originalmente yo tenía pensado estar en el MUSAS) y entonces me ofrecieron un espacio en Puerto Peñasco, me mandaron una foto de los espacios disponibles, me gustó la idea y heme aquí.

– Esta manera de exponer se me antojó muy orgánica y aprovecha muy bien la columna de madera de aquí ¿Este montaje se te ocurrió aquí o es una idea que ya traías?-

AG: – Bueno, es que yo siempre estuve pensado que el lugar donde expusiera tenía que ser un espacio muy libre, un poco improvisado. Es una especie de diseño efímero. Me traje todas las piezas para hacerlo; los acrílicos, tornillos, los ángulos en una cajita- y me la señala. En realidad era pequeña y práctica- Solo el conglomerado lo conseguí aquí. Todo fue diseñado para llegar, atornillar y montar; sin complicaciones y para que se adaptara al ambiente que le tocara.
Entonces llegué ayer en la tarde y estuve caminando por la ciudad y conociendo. Ya hoy llegue aquí a montar como desde las 11 hasta las 4 más o menos

Volteó a ver su exposición en la terraza, cómo la gente iba y venía entre sus fotografías. Una de esas personas se acercó sonriente y decidido a despedirse le hizo una breve plática, intercambiaron datos rápidamente y volvió a mí.

AG: -Cuando a mí me dijeron que iba yo a exponer aquí dije ¡Genial!. Igual me hubiera tocado exponer en un museo u otro lado. Aunque estaba prevista la biblioteca o alguna institución, pero aquí quedó muy bien. No me iba a poner mis moños- y suelta una risilla simpática- Me dijeron aquí está este espacio ¿Qué te parece? Y entones lo primero que vi fueron las columnas, como un elemento fuerte del lugar que encajaba muy bien con lo que yo estoy tratando.

Aparte de que se prestó para un ambiente más informal, más relajado, la gente se queda más tiempo, platica, le da otra pasada, ve cosas que no había visto.

Era un proyecto simple, pero bien desarrollado y vino entonces la pregunta obligada: ¿Cuánto tardaste en desarrollar este proyecto?

AG: – El trabajo viene de hace tres meses más o menos, cuando me presentaron a Javier Ramirez. Fui a Tijuana y le encantó cuando le presenté mi trabajo (que ya lo venía preparando de hace ya tiempo atrás), pero de lleno me dijo “si, está muy bien, pero estas fotos no van”. Entonces tomé talleres con él y de ahí nació una tutoría muy estrecha. Por otro lado con Esperanza Barrón también estuve trabajando en un taller. Y esto fue como un parte-aguas, por que a partir de ahí ya empiezo mi actividad más enfocado y de ahí nace una nueva selección de imágenes.

Cada foto me toma un buen tiempo; por ejemplo, las fotos que muestro son como de 5 o 6 lugares diferentes y son jornadas de trabajo de 3 o 4 horas y no paro hasta que tengo un volumen considerable de fotos para poder escoger las que le van dando forma al proyecto.

En eso se le ilumina el rostro, su novia cruza la puerta y avanza hacia él. Se saludan tiernamente, me la presenta; Lucía Perez Weil, estrechamos manos y después de las preguntas de viaje y confort, trata de recobrar la calma y de continuar con la entrevista. Ella se va a la barra a pedir un café y él voltea conmigo, con una renovada sonrisa de oreja a oreja.

AG: – ¿De qué estábamos hablando? ¡Ah, sí! De mi trabajo… Quiero empezar con lo más apegado a la tradición de la fotografía por eso la forma en que están presentadas. Como fotógrafo tengo mucho que aprender. Uso la foto como un vehículo para expresar mi proyecto-

¿Cuál es el discurso, que es lo que nos quieres hacer llegar con este proyecto? ¿Qué es lo que lo pone todo junto?

AG: – Bueno…Lo que une a cada foto es la geometría, la forma, el color y la textura. Visualmente es muy uniforme y armonioso- Toma el póster de su exhibición con una de sus fotos y la empieza a señalar y analizar sobre la mesa- Uno ve que hay un matiz, una lectura muy homogénea de la foto en cuanto al color; que es un asunto desértico, que refleja nuestro entorno, o bueno, mi entorno, y así uno entiende como funciona el color. La geometría se presenta ahí: cubos y figuras en un eje axial. La textura te la da el block, el aparejado, la arena, lo derruido. El concepto se alinea muy bien y de esos cuatro valores casi todas las fotos van a tener 3 o incluso los cuatro.- Y dirige su dedo rumbo a la línea de fotos en la terraza. Cierto de lejos se veía cono se fusionaba en un todo.

Es en esta foto- y vuelve al póster- representa la esencia, el todo; hay una textura muy expresiva, un eje, una tridimensionalidad y se me hace la mejor lograda compositivamente. O por lo menos a mí me habla, me agrada visualmente, porque hay una presentación muy clara del espacio; no es interior, como tampoco es exterior. Es enigmática ¿No crees?

Sonrío. En definitiva es la más emblemática y memorable de la expo, y ya desglosada uno la ve con otros ojos. Veo las miradas furtivas. La gente quiere hablar con él y yo lo tengo acaparado.

¿Por qué ese naturaleza de construida? Digo al fin.

AG: – Hay uno unos autores, sobretodo uno brasileño Paulo Mendez Da Rocha arquitecto, y dice que la arquitectura es naturaleza pues es una manifestación creativa del ser humano y el ser humano es un ser natural. Entonces al ver estas cosas- la naturaleza entendida como una fusión de todos los materiales – hay una conjunción y por ende una construcción. La grava, el cemento, la arena, el agua; si uno lo une, hay una fabricación, una construcción. En cuanto a lo de (de) Construida es porque está descompuesta. Ya en esta etapa hay una separación analítica de elementos, uno puede ver cuales son sus componentes; las columnas, los ejes, los encuadres, el trave, la estructura. Hay un análisis de cada pieza y por eso se va De construyendo.

Por eso es como una naturaleza natural, pero está construido, y la verdad es que semántica ayuda mucho.

Porque aparte de “deconstruir” la imagen (separando sus componentes para un análisis) estoy deconstruyendo lo fotografiado, o registrado en las paredes.

Es un juego visual y eso me ayuda a ver estas partes de la composición, y cómo dije antes es un ejercicio para entender un poco la lógica constructiva detrás de todo esto, pues al arquitecto le atrae mucho controlar la geometría y manipular las medidas. La medida es un componente muy fuerte en nuestra visión de las cosas

Remoja sus labios en la bebida y sigue.

AG: – Entiendo que esto puede ser una cosa así obsesiva por entender la estructura. Hay un autor español que afirma que la estructura ¡tiene una estructura!, el cubo tiene una estructura, tiene un marco, o tal vez una columna y éste no deja de ser una estructura. Es como irse hasta lo más profundo de las cosas buscando, defragmentando cual es la estructura de la estructura, y a partir de ahí ir “deconstruyendo”

Y, bueno, al principio dijiste que este era un paso introductorio, que era el inicio de algo, entonces, de aquí ¿qué sigue?

AG: – De aquí sigue una especie de proyecto, que quiero irlo armando en un documento. Esto es como ir hilando un poco la foto con la escritura, la escultura para ir generando algo más grande, multidisciplinario, y así generar una opinión diferente de como debe ser la arquitectura, para poder debatirla. Esa es mi intención formular una perspectiva nueva y ponerla sobre la mesa.

Es una introducción que, honestamente, en momento no sé cómo o en qué vaya a desembocar; no sé si en otra exposición fotográfica o en escultura, tal vez en un documento escrito o visual en forma de libro. Este es un trabajo que yo creo estaré trabajando durante toda mi vida; ir desarrollándolo para ir fomentando una discusión que tal vez no existe.

En esa propuesta también quiero atender a una problemática social, cuantitativa (de números), la necesidad de vivienda, y analizar que no hay necesidad de hacer las cosas solo “bonitas” si no funcionales, económicamente viables, duraderas. Involucrarnos como arquitectos de lleno en la sociedad y no nada más atender al mecenas. Me interesa mucho poder también involucrar esta parte a mi investigación, abordarla para hacerla más completa y cuando me preguntas que a donde quiero que desemboque esto, yo lo que quiero es llegar a los lugares olvidados, a las invasiones y poder llegar con opciones y decir “bueno maestro como podemos hacer una arquitectura que te funcione” y llegar a acuerdos incluso de intercambios o truque , pues obvio – ríe- no me van a pagar como le debieran pagar a un arquitecto – busco la sustentabilidad, la base , la fuente (por no decir de nuevo la estructura) .

Es una simple opinión y no quiero sonar con falsa modestia, pero es una opinión que a muchos no les gusta nada y que a otros les llama la atención por que creo que es algo que no se ha explorado. Me gusta eso de apostar a la arquitectura social, brincar a otra plataforma, regresar de nuevo al “buen construir” y no solo para un edificio o vivienda, sino ciudades, espacios públicos… Buscar lo nuevo y lo actual.

Bueno, esa es la idea: levantar la mano y proponerle al mundo (o al que quiera oir) una nueva línea de discusión.

Es una forma interesante de ver una de las Bellas Artes y esa es la base de todo buen proyecto artístico, la búsqueda, la curiosidad y el desglose de lo obtenido.

Él sonrió. Ella, su novia, en la barra lo miró contenta pero con ojos cansados. Ya quería hablar con él, tal vez ir a comer algo.

Entonces obvio nuestra entrevista llegó a su fin. Antes de despedirme llamé a Ariel para que le tomara una o dos fotos, lo presenté con él e intercambiamos nombres e información de contacto y cerramos la charla un poco de recomendaciones culinarias. Si, no me había dado cuenta pero, cierto, ya hacía un poco de hambre.

 

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