Del palo fierro al mundo

Como imaginar que una sirena con rasgos detallados que en sus manos lleva un pez y una perla pudo salir de un pedazo de madera inerte, o que la figura de una mujer Yaqui que adorna una sala en la Casa Presidencial de Los Pinos surgió de un trozo de tronco de palo fierro, Roberto Solorio realizador de estas artesanías apenas y se detiene a reflexionar como es que con sus lastimadas manos aun continua creando estas figuras que para su asombro han dado la vuelta al mundo.

Oriundo de Michoacan pero criado en Sonora Roberto Solorio fue enseñado en su infancia por una pareja de Seris a tallar el palo fierro oficio que fue perfeccionando y que ahora adopto toda su familia, hermanos y sobrinos.

Entre los golpes de marros y el sonido de la moto sierra el artesano hace un esfuerzo y levanta su voz para contar como es que sus obras que van desde miniaturas hasta figuras de 3 metros y en las que trabaja hasta por meses han llegado a lugares jamás imaginados , una pieza a Japón, otra en alguna parte de la casa presidencial de Los Pinos y una más en la Casa Blanca de los Estados Unidos y para dar certeza de ellos muestra las fotos que guarda en una carpeta donde se muestra el proceso de las figuras y algunas imágenes donde aparecen como regalos.

“Mire aquí está la foto donde hice la figura de la mujer indígena y aquí esta cuando el presidente municipal se la está regalando a Peña Nieto, también está el águila real que me compro un agente de la FBI y que fue regalado a Clinton que en ese entonces lo puso en la Casa Blanca.”

En el taller hay montones de piezas de tronco y brazos de palo fierro que el compra por tonelada o por “carga” de pick up situación que se ha vuelto complicada porque actualmente ya no hay permisos y el suyo que fue otorgado por el entonces gobernador Manlio Fabio Beltrones expiró hace varios años.

“Cada vez es más difícil, los dueños de los ranchos donde se da el palo fierro tienen que ir a pedir la guía a Hermosillo a oficinas federales y es complicado que tengan que ir y venir, y eso que es leña muerta” lamenta el artesano.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAAunado a esta situación está que muchas personas han estado utilizando el palo fierro para hacer carbón aspecto que decepciona a los pocos artesanos de palo fierro quienes asegura promueven más la inversión y la atracción al turismo.

En el taller de don Roberto Solorio se pueden apreciar montones de brazos y troncos de palo fierro que ha conseguido cerca de trincheras en ranchos, “mire, dice señalando un pedazo de madera amorfa, de aquí puedo sacar un delfín, luego señala otro trozo, de aquí un águila, depende del tamaño de la pieza y de la imaginación , todo sale de la imaginación, voy buscando las proporciones,” señaló.

Para el artesano su pasión por “crear” figuras no es fácil pues de su mano derecha y debido a un accidente de trabajo perdió uno de sus dedos mientras que de su mano izquierda cuatro de sus dedos no tienen fuerza después de que se lastimaron sus tendones.

“No es fácil, a veces no sé como es que hago las cosas , pero solo sé que las cosas se pueden hacer, también tengo diabetes y tengo que cuidarme mucho”

Hacer figuras de palo fierro lo mantiene vivo, vigente y esa pasión ha contagiado a su familia sus hermanos, primos y sobrinos también trabajan este material y eso ha fortalecido el oficio.

Cuando inicia una figura no la realiza pensando en donde terminara instalada pero su arte es de total entrega que ha cautivado a decenas de personas que han sabido valorar su trabajo como es el caso de un agente de la FBI que compro un águila blanca la cual regalo a Bill Clinton y que ahora adorna uno de los espacios de la Casa Blanca y como esta hay varias historias detrás de las obras que elabora.

Algunas de las imágenes que ha creado han salido de sus sueños, como el cristo que alguna vez imagino “Algo vi en televisión creo que me impacto mucho, imágenes del terremoto en Guadalajara, recuerdo un niño, luego lo soñé, era un cristo con un niño y cuando me desperté quise hacerlo, creo que ese cristo con un niño en brazos lo tiene Esthela Hernández”.

Ahora Roberto piensa que es hora de una exposición, pero no en una galería, una exposición en algún crucero para que la gente local y los turistas conozcan su trabajo y puedan adquirir alguna pieza que ha salido de sus manos y su imaginación.

Comments

comments

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply